BOFU (Bottom of the funnel): etapas en el embudo de ventas

Cerramos la temática de los posts anteriores (TOFU y MOFU) en los que hemos visto los tipos de contenido ideal para la primera y segunda fase del funnel de ventas. En este caso, tenemos como protagonista a la tercera y última de sus fases. Se trata de la conocida como BOFU (Bottom of the funnel).

Llegamos al momento de la verdad. Ese instante que toda marca desea y que da forma a su principal objetivo: la conversión en ventas. Pero, insisto, el trabajo desarrollado en las dos etapas anteriores es absolutamente clave para llegar a este momento con garantías. Es aquí donde se decide si un usuario se convierte en cliente.

Por tanto, como marca nos jugamos mucho, ya que la intención de compra ya está más que desarrollada y puede que en el último instante el usuario decida apostar por cualquier competidor. Los pequeños detalles, sin duda, marcarán la diferencia. También puede ocurrir que las expectativas de compra se diluyan y el usuario decida no comprar a nadie.

BOFU (Top of the funnel): etapas en el embudo de ventas
BOFU (Bottom of the funnel): etapas en el embudo de ventas

BOFU (Bottom of the funnel): etapas en el embudo de ventas

El objetivo, en este sentido, es demostrar que tenemos la mejor propuesta. Para convertir en ventas hemos de ser capaces de convencer. Por este motivo, podemos sacar nuestro arsenal de acciones de tipo push de cara a lograr dicho objetivo.

Así, algunas de las recomendaciones que podemos listar serían, entre otras:

  • Pruebas gratuitas, de carácter muy transparente y con facilidades para el usuario
  • Ofertas, descuentos, promociones, envíos gratis, muestras gratuitas y cualquier otra herramienta de estas características
  • Comparativas entre productos / servicios, más que basadas en precios, en ventajas competitivas
  • Testimonios reales de clientes satisfechos
  • Demostraciones de producto o servicio
  • Listados de preguntas frecuentes y respuestas
  • Proyección de un servicios posventa inigualable

No debemos olvidar la estrategia de omnicanalidad, que sitúa al cliente en el centro de todo. Esto nos permite trabajar los diferentes puntos de contacto, tanto offline como online, con el objetivo de maximizar la experiencia de cliente.

Photo credit: SM

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