Continuamos con la nueva serie de posts en la que desarrollamos un concepto muy interesante del ámbito de la gestión de marca. En concreto, hablamos del concepto de ciclo de marca cultural y sus 4 fases. En este tercer post, destacamos la tercera de ellas, la exploración.
La etapa de exploración explica cómo la sociedad comienza a buscar activamente soluciones a las fricciones que surgieron en la etapa de tensión. Aparece una apertura general hacia nuevas ideas, narrativas, creencias y un afán por experimentar con diferentes soluciones. Aunque esta fase se caracteriza por un cierto grado de riesgo al adentrarse en territorios sin explorar.
Las marcas que operan en culturas de exploración pueden sentirse emocionantes pero llenas de incertidumbre tiñe las opiniones de las personas.

Ejemplos sectoriales de la fase de exploración
En el ámbito de las finanzas podemos palpar esta fase, ya que tecnológicamente se están explorando muchas vías que llevan hacia un nuevo modo de entender. Los métodos bancarios tradicionales están cuestionados y se exploran alternativas. Aunque muchos están abiertos a estas nuevas soluciones financieras, el camino a seguir no está claro debido a las incertidumbres regulatorias y las propias complejidades tecnológicas.
Por su parte, la industria aeroespacial, con empresas privadas como SpaceX, Blue Origin o Virgin Galactic, busca activamente nuevas posibilidades. Los viajes espaciales comerciales son un buen ejemplo de ello. La industria se encuentra en un estado de innovación y descubrimiento, pero las nuevas normas para la actividad espacial comercial aún no están claras y están en proceso de establecerse.
Cómo pasar de la fase de exploración a la fase de transformación
Para las marcas que se encuentran en una cultura de exploración, el objetivo es llevar a los usuarios a una cultura de transformación creando certeza en el mercado. En un entorno de alto optimismo y alto riesgo como el actual, es fundamental generar confianza.
Segmentos como el de la nutrición se ha convertido en un nuevo mantra. Los alimentos funcionales, las nuevas filosofías dietéticas y la nueva ciencia de la nutrición han transformado el modelo. Nuestra relación con la comida ha evolucionado y ahora vemos lo que comemos y bebemos como algo terapéutico.
Esto ha generado consumidores altamente informados y obstinados, muy exigentes en sus compras, no solo con información sino con filosofías sobre lo que significa.
En el siguiente y último post, avanzaremos hacia la fase de transformación.
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