En esta ocasión, hablaremos sobre un concepto denominado cross docking, que hace referencia a un tipo de preparación de pedidos sin stock ni picking.
Con el cross docking, la mercancía se distribuye de manera directa al usuario sin pasar por un periodo de almacenamiento previo.
El cross docking puede adaptarse a cualquier tipo de mercancía, desde materias primas a artículos terminados, pasando por otros componentes.
Esta estrategia determina que la mercancía permanece en el almacén por muy poco tiempo después de ser recepcionada.
Con esta metodología no se lleva a cabo su colocación en las estanterías, motivo por el que tampoco es necesario realizar el proceso de picking.
Precisamente ahí se encuentra el origen del término en inglés, ya que la operación únicamente requiere atravesar los muelles del almacén (cross the docks).

Cross docking, tipo de preparación de pedidos sin stock ni picking
A continuación, vamos a ver para qué sirve esta actividad logística.
En una cadena de suministro tradicional, el almacén es un elemento clave que conecta a proveedores (oferta) con los consumidores (demanda).
Se trata de un flujo discontinuo, ya que la oferta y la demanda no están sincronizadas y el nexo de unión descansa en el concepto de almacén.
Por tanto, en él residen las mercancías hasta que la demanda se activa.
Pero el avance de los sistemas de información y el software aplicado a la logística ha provocado cadenas de suministro cada vez más ágiles e integradas.
Para el éxito de esta metodología de trabajo resulta ser fundamental la coordinación perfecta de todos los actores implicados.
Nos referimos a proveedores, almacenistas, transportistas y usuarios finales.
Incluso dentro del propio almacén es necesario contar con un sistema de gestión optimizado como herramienta clave para responder con eficacia a este modelo.
En el siguiente post veremos algunos tipos de esta estrategia.
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