Cuando la cagas y reaccionas: un caso real

Ayer fue un día duro para mí. Todo venía cargado de emociones, pues era uno de esos días del año en el que tenía depositada mucha ilusión concentrada. Era el día de las VI Jornadas Cultura Marketing en Valencia. Hoy quiero contarte lo que ocurrió, cuando la cagas y reaccionas: un caso real.

En estas Jornadas siempre arriesgo. Siempre. ¿Cómo? Planteando una ponencia diferente, nada habitual, fuera de lo convencional. El año pasado incluso llegando al límite y convirtiendo la sala en una especia de teatro donde junto a mi compañero Carlos Guerrero representamos una bonita historia llamada «El Ilusionista«. Ni somos actores ni lo pretendemos, pero fue mágico hacer aquello sin apoyarnos en presentaciones ni en soporte alguno.

Este año quería superarlo. Planteé seguir en esa línea, apostando más fuerte y siendo 3 personas en lugar de 2, incluyendo a nuestro también compañero Jose Lambies. ¿La temática? Sherlock Holmes, que junto al Doctor Watson y el Inspector Lestrade intentan resolver casos (símil de cómo afrontamos los proyectos en la empresa). Tres personajes sacados de nuestro recién estrenado formato de Gamestorming Sherlock.

Pero siento que la cagué. No estuve a la altura, a veces se falla, no valen las excusas, no vale lo hecho hasta ahora. Para nada. Se falla y punto. Ahora bien, no hay tiempo para el lamento y levantarse es cuestión de segundos, pues hoy tenemos la reválida en Alcoy, donde celebramos las mismas Jornadas, jugamos en casa, con nuestro público y no vamos a fallarles.

Me siento como en un partido de Champions, como que ayer nos metieron 5 goles y nos volvimos hundidos a casa, pero hoy se juega el partido de vuelta. Marcaremos 6. Estamos preparados. Nuestra idea y planteamiento de ponencia es fantástica, simplemente no la hemos sabido transmitir, entonces ocurre lo contrario a lo que buscas. Reconocerlo nos hace crecer. Fallar es alentador si tu fuerza mental está ahí para ayudarte.

Sherlock, Watson y Lestrade buscan resolver los casos marketeros
Sherlock, Watson y Lestrade buscan resolver los casos marketeros

Me siento preocupado por haber arrastrado a mis dos compañeros hacia una idea loca, arriesgada y quizás innecesaria, pero creo en esta forma de hacer las cosas y no la pienso cambiar, estamos en la vida para hacer cosas grandes y para conseguirlo nos pegaremos este tipo de guantazos. Os pido disculpas chicos, porque os dije que os lanzarais conmigo a este precipicio y en plena caída libre os dije que no había paracaídas. Me seguñisteis y ya veis el riesgo. Pero, tenemos una segunda oportunidad. ahora es cuando se demuestra qué somos y quiénes somos. Ahora no voy a fallaros y lo vamos a conseguir.

También pido disculpas a quienes esperaban mucho de nosotros y quizás se fueron con ese sinsabor de verte no acertar. Ser humano tiene estas cosas, solo unos locos arriesgados.

El motivo, tener un motivo. Nosotros tenemos de sobra. Necesitaba escupir todo esto para sacarlo de mi cabeza, ahora toca pensar en frío y dar la talla.

Este post debe estar muy vivo, así que en la zona de comentarios de abajo comentaré mis impresiones a posteriori, esperando haber cumplido mi alegato.

Sin tiempo para el cambio, provocaremos el cambio. Porque nada permanece inmutable, solo el cambio.

Hoy, adquiere para mi más sentido que nunca aquel post que escribí y que tanto me gusta llamado Huye de los elogios, aprende de las críticas. He aprendido. Seguimos luchando. #algopasara.

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