El amor propio construye creencia, la competencia, evidencia

Segunda entrada de la nueva serie de posts en la que exponemos 10 poderosas fórmulas que cambiarán tu forma de pensar. En esta ocasión, otra propuesta contundente: El amor propio construye creencia, la competencia, evidencia.

Quizás lo interesante en este planteamiento es empezar expresando qué entendemos por amor propio. Es posible que lo asocies a la autoestima, pero aunque son dos conceptos relacionados poseen implicaciones diferentes.

Hablamos de autoestima para hacer referencia al valor que cada persona percibe de sí misma. Es decir, la confianza que tiene sobre lo que es y puede hacer. Pero el amor propio va más allá. Podríamos decir que se trata de un estado que podemos alcanzar mediante un proceso de reflexión y confrontación. Podrás intuir que no todas las personas están dispuestas a ejecutar este proceso.

14 tipos de amor, la emoción más importante del ser humano
El amor propio construye creencia, la competencia, evidencia

El amor propio construye creencia, la competencia, evidencia

Es relativamente sencillo aprender cómo mejorar la autoestima. Sin embargo, no lo es tanto si hablamos de amor propio. Éste requiere de un largo tiempo de introspección. Y, sin duda, navegar por nuestro interior es lo más difícil que existe. Aunque es muy cierto que cualquier respuesta acerca de nosotros mismos radica en nuestro interior más profundo.

Para cultivar el amor propio es requisito indispensable aceptarnos tal y como somos de manera incondicional. Todos tenemos cosas buenas y malas, por eso debemos tratar de no esconder lo que realmente somos y, simplemente, meditarlo para crecer.

Haciendo alusión al post anterior, no debemos confundir amor propio con ego. Estamos hablando de un concepto, el amor propio, que tiene su inicio en el interior y no en el exterior. Esta es la primera gran diferencia entre ambos conceptos.

Ser consciente de darle la importancia que tiene al amor propio nos hará ser coherentes y comedidos, equilibrados y seguros de nosotros mismos. De este modo, podemos alcanzar un estado de bienestar con nuestro yo que nos permitirá saber apreciar todas nuestras relaciones externas de la mejor manera posible.

Photo credit: Pinterest

Comparte este artículo

LinkedIn
Twitter
Facebook
Email
WhatsApp