Es una especie de martillo… en plan… Hoy quiero hablaros de la implacable nueva forma de comunicación adolescente.
Qu conste que cada generación moderna ha tenido expresiones de este tipo o similares que han llegado a colapsar las conversaciones.
Guay o mola son algunos ejemplos conocidos que poco a poco fueron en desuso, aunque de vez en cuando se utilizan de forma residual.
Esta nueva muletilla, que viene pegando fuerte desde hace un par de años al menos, colapsa la mayoría de las conversaciones adolescentes del momento.
¿Qué dice la RAE sobre su uso? Concretamente que es admisible el uso de «en plan» en el registro coloquial con el sentido de «en actitud»: «en plan amistoso».
Destaca que se usa hoy como muletilla en la jerga juvenil, no siendo incorrecta, pero recomienda no abusar de ella.

El problema (si es que lo hay) es que es una expresión tan pegadiza que se «viraliza» velozmente y es compleja de eliminar.
Tanto es así que incluso ya podemos ver a adultos y adultas usando sin reparos esta muletilla, quizás en pos de un auto rejuvenecimiento.
Hay una ley no escrita de generación en generación: los jóvenes y las jóvenes no hablan igual que sus padres y madres.
De igual forma, dichos padres y madres no hablaban en su momento igual que sus padres o madres.
El término es muy invasivo, sobre todo para aquellos o aquellas adolescentes que carecen de pocos recursos lingüísticos.
Nos daremos cuenta de ello por el abuso en la utilización del mismo hasta resultar ciertamente cansino o cansina.
Las modas lingüísticas vienen y se van, pero algunas de ellas dejan huella.
Con esta, tendremos que observar qué impacto está causando y cuál será su legado dentro de unos años.
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