Encuadre positivo, estrategia conductual frente a la adversidad

Hoy os traigo un temazo para haceros pensar y mucho. Hablamos de un concepto muy sugerente, el encuadre positivo, como estrategia conductual frente a la adversidad.

Hay situaciones que, simplemente, no podemos cambiar. Pero lo que si podemos hacer es cambiar la forma en cómo interpretamos esas realidades. Para ello, esta estrategia conductual nos puede facilitar el poder reestructurar pensamientos. La idea es encontrar un punto de equilibrio para manejar mejor la adversidad.

Encuadre positivo: cómo mirar las cosas desde otra perspectiva

Cambiar el punto de vista es una capacidad que podemos utilizar para interpretar las dificultades. Si replanteamos ciertos aspectos o dimensiones, podemos minimizar la confusión, el malestar y esas situaciones no deseadas que surgen.

Aunque, está claro que es muy bonito decirlo pero luego hay que hacerlo. Las personas solemos tener ciertas obstinaciones ante determinadas situaciones, circunstancias y/o relaciones. Tenemos prejuicios que muchas veces determinan nuestra conducta y no permiten aplicar este planteamiento.

Encuadre positivo, estrategia conductual frente a la adversidad
Encuadre positivo, estrategia conductual frente a la adversidad

Una transición desde la negatividad hacia la positividad muy útil en disciplinas como el marketing

El encuadre positivo sigue un proceso muy concreto para lograr una transición desde la visión negativa hacia una actitud más abierta y constructiva. Por supuesto, requiere de skills tan potentes como la empatía en muchas situaciones.

No se trata de ser optimista extremo o gratuito, sino de dar la oportunidad a un cambio de perspectiva para hacer una valoración de contraste. Es muy probable que con este simple paso podamos hallar soluciones inesperadas y hasta sorprendentes. Aunque darle una oportunidad a este tipo de estrategia conductual en momento de adversidad es sumamente complicado.

El encuadre positivo forma parte de la psicología positiva iniciada por Martin Seligman en los años 90. Como decíamos antes, esta estrategia conductual no persigue que seamos capaces de ver siempre el lado feliz de la vida. Se trata de habilitar para que, dentro del contexto y realidad concreto, podamos considerar qué opciones hay para manejar la situación adversa.

La idea es debilitar el sesgo negativo que nos puede atrapar para poder visualizar una alternancia de oportunidades. Es probable que de esta manera podamos variar nuestra motivación y la posibilidad de atender mejor un escenario de complejidad.

Photo credit: EC

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