Ey! Hoy quiero lanzaros a través de 5 tips propios que he ido descubriendo y aplicando durante mi carrera marketera una guía para descubrir si el marketing es lo tuyo.
Esto no son reglas, sino percepciones que me parecen interesantes. Y, lo más importante, no tienes por qué estar de acuerdo.
1. Saber distinguir marketing de comunicación y de publicidad
Para muchos es lo mismo, no hay que culpar a nadie de esto. Al ser conceptos intangibles la definición y sobretodo la identificación de cada concepto es compleja. Para hacerlo fácil, el marketing sería el origen de todo, donde analizamos y diagnosticamos, lo que nos capacitará para poder establecer unos objetivos. A partir de ahí hablaríamos de diseñar unas estrategias a seguir para cumplir dichos objetivos.
En este punto ya podríamos empezar a hablar de comunicación, en este caso comunicación interna para que nuestra organización sepa lo que está pasando y lo que pretendemos que pase con el plan de acciones basado en dichas estrategias. Puede que alguna de esas acciones sea hacer publicidad, o puede que no sea necesaria hacerla.
2. Estar preparado a permanecer en la base invisible del iceberg y hacer trabajo sucio
Obviamente a casi todos nos gusta la visibilidad y eso significa estar presente en la comunicación y/o en la publicidad, sobre todo si se trata de campañas muy creativas y llamativas. Pero para saber si esto del marketing es lo tuyo has de ser plenamente consciente de que debemos ejecutar a la perfección la fase de análisis y diagnóstico inicial (que suele ser tediosa y muy dificultosa en ocasiones).
Comunicar sin criterio estratégico y sin una referencia marcada en los objetivos puede ser tremendamente dañino.

3. Tener muy claro que tenemos un doble perfil: marketero y consumidor
Como he citado muchas veces en este blog, podemos cambiarnos de chaqueta en cualquier momento y lugar, pasando de pensar como marketero a consumidor y viceversa. Es nuestra gran virtud y es muy importante que seamos conscientes de ello.
Este panorama favorece que podamos entender como consumidores lo que hemos pensado transmitir como marca.
4. Saber que nos van a confundir con muchos otros marketeros de mentira
El puesto de responsable de marketing, por citar uno relacionado con nuestra actividad, es muy sufrido, sobre todo en el tejido Pyme. Muchas veces se identifica a alguna persona de ventas, o de comercial, o de que se yo como «el de marketing» o «la de marketing» Es un puesto sufrido, en muchas ocasiones inventado y seleccionado a dedo, muy sufrido, da mucho juego y además viste mucho.
Lo que ocurre es que cuando alguien habla con esa persona de marketing al segundo se da cuenta de que quizás sea mejor cambiarle el rol. Marketing es mucho más que comunicar o contratar publicidad. No te confundas con esto, deja que sean los demás los que quieran confundirse.
5. Rechazar aquello que nos imponen los demás por criteros no marketeros
Tanto si trabajas para una empresa como responsable de marketing como si trabajas ayudando a una empresa de manera externa, debemos tener claro no aceptar criterios que destruyan nuestra perspectiva, de lo contrario entrarás en una dinámica que te hará confundirte, tener un rol totalmente irrelevante y prescindible y, lo peor de todo, no disfrutarás nunca de esta pasión llamada marketing.
Photo credit: Doug Wheller


