Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: Igualdad de género

Quinta entrada de la serie dedicada a los ODS, en la que estamos viendo de manera individual en qué consisten. Tras el ODS 4, Educación de calidad, es turno del Objetivo de Desarrollo Sostenible: Igualdad de género.

La igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que representa uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible. En las últimas décadas, se han conseguido algunos avances importantes. Más niñas están escolarizadas y se obliga a menos niñas al matrimonio precoz en algunos países. También, hay más mujeres con cargos en parlamentos y en posiciones de liderazgo, y las leyes se están reformando para fomentar la igualdad de género.

Pero, a pesar de estos importantes y necesarios avances, todavía existen muchas dificultades. Las leyes y las normas sociales discriminatorias continúan siendo generalizadas. Las mujeres siguen estando infra representadas a todos los niveles de liderazgo político. Otro dato a tener en cuenta es que 1 de cada 5 mujeres y niñas de entre 15 y 49 años afirma haber sufrido violencia sexual o física a manos de una pareja íntima en un período de 12 meses.

ODS 5
ODS 5

Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: Igualdad de género

Los efectos derivados de la pandemia del coronavirus son una seria amenaza para los estos logros en materia de igualdad de género y derechos de las mujeres. Este nuevo escenario agrava las desigualdades existentes para las mujeres y niñas a nivel mundial; desde la salud y la economía, hasta la seguridad y la protección social.

Las mujeres desempeñan un papel desproporcionado en la respuesta al virus, incluso como trabajadoras sanitarias en primera línea y como cuidadoras en el hogar. El trabajo de cuidados no remunerados de las mujeres ha aumentado de manera significativa. Esto ha sido a consecuencia del cierre de las escuelas y el aumento de las necesidades de los ancianos. Las mujeres también se ven más afectadas por los efectos económicos del coronavirus, ya que trabajan de manera desproporcionada, en mercados laborales inseguros. Cerca del 60% de las mujeres trabaja en la economía informal, lo que las expone aún más a caer en la pobreza.

La pandemia también ha conducido a un fuerte aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas. Con las medidas de confinamiento, muchas mujeres han vivido escenarios muy delicados en casa. Los nuevos datos muestran que, desde el brote de la pandemia, la violencia contra las mujeres y las niñas (y, especialmente, la violencia doméstica) se ha intensificado.

Photo credit: ODS

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