La regla de los 60 segundos es un marco para explicar una idea de forma breve, clara y memorable. Se trata de darle orden a la idea para que entre en la mente correcta en el momento justo. Cuando lo haces bien, la idea se entiende y se recuerda.
Significa que la idea no puede salir a borbotones. En 60 segundos podemos dar un orden fluido, decidiendo qué va primero y qué va después para que el interlocutor la reciba fácil. Así que debemos focalizarnos en brevedad, claridad e intencionalidad.
Aquí, el storytelling juega un papel clave, ya que ayuda a convertir la idea en algo que la gente puede seguir. Se trata de darle un hilo conductor para que el mensaje llegue claro y se relevante. Es lo que hace que la idea pueda fluir en la mente de quien la escucha.

