Por qué y cómo el ego se puede convertir en enemigo

El ego es un concepto que, como pasa con otros, tiene su parte positiva y su parte negativa. En esta nueva entrada vamos a valorar por qué y cómo el ego se puede convertir en enemigo. Cada uno de nosotros enfrenta a este escenario muchas veces.

Estas reflexiones están fundamentadas en el interesante libro de Ryan Holiday titulado «El ego es tu enemigo: Vence a tu mayor adversario«.

Reflexiones sobre por qué y cómo el ego se puede convertir en enemigo

La necesidad de ser mejor que alguien o algo, más que reconocido, mucho más allá de cualquier utilidad razonable, es el sentido de superioridad y certeza que excede los límites de la confianza y el talento.

Si empiezas a creer en tu grandeza, puede ser la muerte de tu creatividad.

Cuando eliminamos el ego, nos queda lo que es real. Lo que reemplaza al ego es la humildad, sí, pero humildad y confianza inquebrantables. Siempre, el ego es artificial.

Aunque pensemos en grande, debemos actuar y vivir en pequeño para lograr lo que buscamos.

El ego es una tentación para cualquiera: que las palabras y las exageraciones reemplacen la acción.

Cada luchador, para llegar a ser grande, necesita tener alguien mejor de quien pueda aprender, alguien inferior a quien pueda enseñar y alguien igual contra quien pueda desafiarse.

El arte de recibir retroalimentación es una habilidad crucial en la vida, particularmente la retroalimentación dura y crítica.

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Por qué y cómo el ego se puede convertir en enemigo

Lo que los humanos necesitamos en nuestro ascenso es propósito y realismo. Se podría decir que el propósito es como una pasión con límites. El realismo es desapego y perspectiva.

El propósito consiste en perseguir algo fuera de ti, en lugar de darte placer a ti mismo.

Cuando quieras hacer algo, algo grande, importante y significativo, serás sometido a un trato que va desde la indiferencia hasta el sabotaje absoluto. Cuenta con eso.

Tendemos a pensar que el ego es igual a confianza. Pero, en realidad, puede tener el efecto contrario.

Recibe retroalimentación, mantén el hambre y traza un rumbo adecuado en la vida. El orgullo dificulta todo.

A medida que llega el éxito, el ego comienza a jugar con nuestra mente y a debilitar la voluntad que nos hizo ganar en primer lugar.

Sin los valores adecuados, el éxito es efímero.

El éxito es embriagador, pero para mantenerlo se requiere sobriedad. No podemos seguir aprendiendo si creemos que ya lo sabemos todo.

Se necesita un tipo especial de humildad para comprender que sabes menos, incluso cuando sabes y captas más y más.

Aprende de todos y de todo. De las personas a las que golpeas y de las personas que te golpean, de las personas que no te agradan, incluso de tus supuestos enemigos.

Existe un peligro real en creerlo cuando la gente usa la palabra “genio”. Y es aún más peligroso cuando dejamos que la arrogancia nos diga a nosotros mismos que somos uno.

El ego te dice que hagas trampa. Porque quieres lo que tienes y lo que no tienes.

Photo credit: Pinterest

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