Round Robin Brainstorming, técnica de creatividad grupal

En este nuevo post tenemos como protagonista una interesante técnica de creatividad. Se trata de la denominada ‘Round Robin Brainstorming‘, una metodología sencilla y casi mágica para dinamizar grupos y desbloquear la creatividad en equipo.

La descubrí hace tiempo y, sinceramente, sirve como recurso en multitud de situaciones (aunque confieso que el concepto brainstorming no me gusta nada). Especialmente cuando necesitas que todos participen y no únicamente los más extrovertidos. Si trabajas con grupos donde hay distintos niveles de iniciativa, esta técnica puede darte bastante agilidad.

Cómo funciona la técnica Round Robin en sesiones creativas

Vayamos al grano. El Round Robin Brainstorming consiste en dar la palabra a cada persona del grupo por turnos, en círculo. Literal. Una ronda tras otra, sin saltarse a nadie. Cuando llega tu turno, sí o sí tienes que aportar una idea, aunque no esté muy pulida.

Esto tiene dos efectos brutales: el primero, que todo el mundo participa. El segundo, que no se interrumpe a nadie. Así que el ruido se transforma en respeto. Muchas veces, la mejor idea viene de quien necesitaba su turno para atreverse a decirla.

¿Y si alguien se bloquea? También está previsto. Puede decir “paso” y volverá a tener opción más adelante. Pero, ojo, normalmente ese pequeño empujón de tener que participar ayuda a soltar el freno. He visto desbloqueos que rozan lo poético.

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Round Robin Brainstorming, técnica de creatividad grupal

Ventajas del Round Robin frente a otras dinámicas de grupo

Lo interesante de esta técnica es que cambia por completo el ritmo de la reunión. Al no ser un brainstorming libre, donde todo el mundo lanza lo que quiere cuando quiere, aquí hay estructura. Para mí es fundamental en creatividad contar con una estructura, ya que paradójicamente genera más libertad.

En vez de que dominen los más rápidos mentalmente, aquí cada idea tiene su espacio. Da igual si llega de forma más pausada. Todo vale. Cuando eso pasa, la gente se relaja, se siente parte del proceso y, sin darse cuenta, empieza a pensar más en colectivo.

Además, te permite recoger muchas más perspectivas en menos tiempo. Si moderas bien la dinámica y evitas debates anticipados, las rondas fluyen. Luego ya llegará el momento de ordenar, filtrar o combinar ideas.

Cuándo usar esta técnica de creatividad grupal

Te diría que es ideal cuando el grupo no se conoce bien, cuando hay personas tímidas o cuando ya lleváis un buen rato estancados sin nada nuevo que decir. También funciona de maravilla con equipos que se ven obligados a trabajar juntos pero no tienen química.

Yo suelo combinarla con otras técnicas después, como el mapa mental o el marketing lateral, pero eso ya depende del objetivo de la sesión. El Round Robin es perfecto para romper el hielo y sacar la materia prima.

Además, no necesitas ningún material especial. Solo buena actitud, tiempo limitado por ronda (te recomiendo 30 segundos máximo por persona) y un facilitador que esté atento a que se cumpla el turno.

Cierra tu sesión con energía (y resultados)

Una vez terminadas las rondas, llega el momento de revisar todo lo que ha salido. Puedes agrupar ideas por categorías, priorizar o simplemente dejarlas reposar antes de tomar decisiones. Lo importante es que el grupo sienta que ha sido escuchado, que ha aportado y que lo que ha salido tiene valor.

La próxima vez que organices una sesión de creatividad grupal y no sepas por dónde empezar, dale una oportunidad al Round Robin Brainstorming. Es fácil, inclusivo y tremendamente eficaz.

Si quieres descubrir más técnicas para desbloquear la mente en grupo o dinamizar tus procesos creativos, suscríbete al blog o escríbeme. Tengo unas cuantas más que pueden darte juego.

Photo credit: FA

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