Sesgo de confirmación en creatividad aplicada

El sesgo de confirmación en creatividad aplicada es la tendencia a buscar, interpretar y defender aquellas ideas que casan con lo que ya creemos, mientras apartamos o debilitamos las que cuestionan nuestra visión inicial. En creatividad, este sesgo actúa de forma sutil y aparece cuando una propuesta nos gusta demasiado desde el primer minuto y todo parece perfecto, lo que lleva a reunir argumentos para justificarla.

La creatividad aplicada necesita apertura, contraste y capacidad de revisión. Justo ahí es donde este sesgo puede convertirse en un obstáculo serio, porque una cosa es tener criterio y otra muy distinta es confundir criterio con apego.

Cómo afecta el sesgo de confirmación al pensamiento creativo

Una idea atractiva puede generar entusiasmo inmediato que, bien gestionado, ayuda mucho. Sin embargo, mal gestionado, condiciona. En muchos procesos creativos ocurre que se elige una línea de trabajo demasiado pronto y, a partir de ahí, todo el esfuerzo se orienta a demostrar que era la adecuada.

El problema aparece cuando dejamos de explorar alternativas con la misma exigencia y la creatividad pierde amplitud. Entonces el análisis se vuelve parcial y las buenas preguntas desaparecen del proceso y la calidad final de la solución baja, aunque en apariencia parezca justo lo contrario.

En entornos de innovación esto resulta especialmente complicado, ya que un equipo puede pensar que está validando una propuesta cuando en realidad está seleccionando únicamente los datos que la favorecen. En realidad, muchas veces es una forma de autoengaño bastante curioso.

Sesgo de visión estrecha en creatividad aplicada
Sesgo de confirmación en creatividad aplicada

Pensamiento divergente, validación de ideas y sesgos cognitivos

El pensamiento divergente pide cantidad, variedad y cambio de perspectiva. El sesgo de confirmación, en cambio, nos lleva hacia la repetición de lo conocido. Cuando una organización quiere innovar, necesita crear mecanismos que protejan la exploración real.

Funciona muy bien, por ejemplo, obligarse a defender tres caminos distintos antes de elegir uno. También ayuda separar el momento de generar del momento de evaluar. Otra práctica útil consiste en invitar a alguien ajeno al proyecto para revisar la lógica del equipo, ya que una perspectiva externa detecta con rapidez aquello que los demás dan por válido sin haberlo contrastado de verdad.

Estrategias para evitar el sesgo de confirmación en creatividad aplicada

Reducir este sesgo exige disponer de un método. Hace falta disciplina para no confundir preferencia con acierto y para ello una buena práctica es diseñar criterios de evaluación antes de enamorarse de una propuesta. Otra consiste en testar versiones diferentes de una misma idea con usuarios, clientes o colaboradores reales.

También conviene documentar por qué se elige un camino y por qué se descartan otros. Ese registro obliga a pensar mejor. Cuando el proceso creativo incorpora contraste, evidencia y debate de calidad, las ideas adquieren mucho valor.

La creatividad aplicada alcanza su mejor versión cuando se permite dudar, ya que justo de ese modo aparecen decisiones más limpias, soluciones más completas y resultados capaces de responder a la realidad con inteligencia.

Photo credit: FA

Comparte este artículo

LinkedIn
Twitter
Facebook
Email
WhatsApp