Tercera entrada de la serie de post enfocada en el denominado sprint de estrategia de marca en 5 fases. Continuamos en este post con la tercera de ellas, haciendo referencia a otro concepto clave como es los valores de la marca.
Encontrar los valores fundamentales de nuestra marca es un proceso complejo. Además, saber exactamente en qué número (como factor de decisión) los vamos a cuantificar es otra tarea con cierta dificultad.
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Cómo seleccionar y definir los valores de nuestra marca
Para realizar un sprint sobre los valores de marca, podemos hacer frente a las siguientes preguntas:
¿Cuáles son los tres más relevantes?
Usando una herramienta de mapa de valores, podemos trazar aquellos valores que estén interconectados. Para buscar la autenticidad, estos tres valores fundamentales deben superponerse y construirse uno sobre el otro. Este es el movimiento clave, la superposición.

¿Cuáles son los valores fundamentales, diferenciadores e impulsores?
Veamos la definición de cada uno de estos criterios:
Fundamental
Comúnmente se trata de un atributo humano y emocional desde el que podemos construir hacia arriba. Éste debería aportar a la marca un lugar desde donde proyectarse. De igual forma, debería ilustrar la fuerza impulsora que se encuentra como soporte de nuestra marca.
Ejemplos: ‘ser responsable’, ‘ser de confianza’ o ‘empatizar’.
Diferenciador
Se debe extraer del valor base, construyéndose sobre él para llegar a convertirlo en algo más literal, menos abstracto y más real. De manera idealizada, este valor debería ser algo que nos diferencie.
Ejemplos: ‘ser familiares’ y ‘ser tradicionales’ o ‘ser innovadores’.
Impulsor
Nos referimos al valor final y superior, el más real de todos, el menos abstracto y el más accionable.
Ejemplos: ‘revolucionar’, ‘inspirar’ o ‘educar’.
En el siguiente post de la serie, pasaremos a tratar un tema súper interesante, relacionado con la personalidad de la marca.
Photo credit: Chiara Caldarola


