Tras el post anterior, en el que vimos el concepto de cross docking, ahora es turno para ver los diferentes tipos: Predistribuido, consolidado e híbrido.
La actividad de cross docking se puede desarrollar mediante distintas unidades de carga.
Por ello, existen diferentes tipos de cross docking, entre los que podemos destacar los siguientes:
1. Predistribuido
Es el modelo más básico. En él, las unidades de carga se preparan y organizan por el proveedor teniendo en cuenta la demanda final.
Por este motivo, la operación de se limita a la recepción de las mercancías y su expedición, sin mayor intervención por parte de los trabajadores del almacén.
2. Consolidado
Aquí, las mercancías sí deben manipularse para poder adaptarlas a las necesidades del cliente final.
Así pues, las unidades de carga recibidas se trasladan a un área de acondicionamiento donde son examinadas y ajustadas a los pedidos demandados.

3. Híbrido
Representa al modelo más complejo, ya que supone preparar los pedidos en la zona de acondicionamiento.
Para ello, se toman parte de las mercancías de los camiones recibidos y parte de las ya almacenadas en la instalación.
En estos casos, las mercancías recibidas pueden pasar a un área de almacenamiento provisional.
Por todo ello, es un tipo más flexible, pues permite hacer frente a una mayor variedad de situaciones.
Aunque, por otra parte, exige una coordinación eficaz de todas las tareas englobadas a esta operación.

Como podemos comprobar, no se trata de un concepto nuevo, aunque en la actualidad muchas empresas lo utilizan para suplir las necesidades de una cadena de suministro omnicanal.
Para implementarlo en una estrategia de preparación de pedidos es importante conocer las ventajas y desventajas del modelo, así como las situaciones en las que se ha convertido en un proceso de éxito.
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