Hablamos sobre un nuevo concepto de interés, el denominado Workflow, que hace referencia a la automatización de procesos de trabajo diario. Un workflow es una herramienta que nos ayuda a desarrollar el flujo de tareas en la empresa. De este modo, las tareas a realizar y la información pasan por las diferentes personas implicadas siguiendo un orden establecido y unas reglas determiandas.
Podemos encontrar diferentes tipos de workflow, como por ejemplo:
Ad hoc
En este caso, las reglas y normas del sistema de trabajo son adaptables, pudiendo modificarse durante el proceso de trabajo según las necesidades que vayan surgiendo.
De producción
En este modelo, tenemos lo contrario. Es decir, la flexibilidad es muy limitada y se sigue una dirección preestablecida y ampliamente conocida por todos los integrantes del grupo de trabajo.
Administrativo
Aquí tenemos un mix entre los dos modelos anteriores. Suele utilizarse para la realización de tareas que no poseen una estructura definida. Dichas tareas tienen carácter repetitivo, previsible y con reglas de coordinación relativamente sencillas.

Workflow, automatización de procesos de trabajo diario
Entre los beneficios que tenemos a la hora de automatizar los flujos de trabajo podemos destacar los siguientes:
- Mejora considerable de la comunicación interna de la empresa, resultando más ágil, sencilla y fiable
- Optimización de la circulación del flujo de información
- Fluidez del proceso interno de toma de decisiones
- Definición y comprensión de tareas mucho más eficiente por parte del equipo de trabajo
- Considerable ahorro de tiempo, lo que mejora la productividad de la empresa
- Evolución positiva del proceso de atención al cliente
- Optimización de la realización de trabajos y labores de forma corporativa
- Mejora del sentimiento de pertenencia a la compañía


