Hoy os traigo un nuevo ejemplo para engrosar mi querida sección de productos singulares: Crusoe Treasure vino submarino.
«Desde las profundidades del mar, donde yacen antiguos pecios llenos de historia, desde la oscuridad y silencio del pasado… emerge nuestro tesoro». Esta es la frase que define a esta peculiar propuesta de mercado dentro del segmento de los vinos, en este caso sumergidos en el mar.
En pleno Mar Cantábrico, concretamente cerca de la costa de Plentzia, en la provincia de Vizcaya, reposan sumergidas las botellas de vino tinto a modo de tesoro de esta marca.

Productos singulares: Crusoe Treasure vino submarino
Este modo de conservar el producto aporta matices diferenciales al vino. Además, a la hora de la extracción de las botellas del mar, se sigue un proceso de descompresión durante la subida. Es muy parecido al que soporta un buzo cuando emerge.
En el fondo del Cantábrico, allí donde casi no llega la luz solar y reina el silencio, se encuentra un buen número de botellas soportando unas tres atmósferas de presión y una temperatura de entre 17 y 19 grados.
Para ello, allí se ubican unas jaulas de gran tamaño que albergan este singular producto recubierto del plancton marino.
No se trata de una idea sin alma y sin cabeza, sino de todo lo contrario. Crusoe Treasure tiene detrás de su producto final una estructura con fundamento, con infraestructura y especialistas en diversas áreas como biólogos, enólogos y dotación de barco.
Nada queda al azar, sino que el proceso de atesoramiento (como la propia empresa lo denomina) es fruto de un buen saber hacer, un buen conocimiento del medio y, sin duda, mucha pasión por lo que se hace.
Habrá que probarlo!
Photo credit: CT


