Estímulos y su influencia en la estrategia de marketing: Condicionados

Continuamos con la serie de post en los que estamos visualizando estímulos. En esta ocasión es el turno para estímulos y su influencia en la estrategia de marketing: Condicionados.

Cuando hablamos de estímulos condicionados nos estamos refiriendo a aquellos que son capaces de provocar una respuesta natural o incondicionada sin necesidad de condicionamiento previo.

Se trata de cualquier estímulo que con anterioridad al tratamiento experimental de condicionamiento genera una respuesta determinada de manera innata.

Podemos decir que quien recibe este tipo de estímulo debe contar con conocimientos previos relacionados al mismo para emitir una respuesta.

 

Veamos algunos ejemplos de estímulos condicionados:

  • El timbre del recreo en un colegio, señal previa al mismo, que con su repetición cotidiana provoca que los alumnos asocien el sonido a ese tiempo de esparcimiento
Estímulos y su influencia en la estrategia de marketing: Condicionados
Estímulos y su influencia en la estrategia de marketing: Condicionados
  • El plato en el que colocamos la comida a nuestra mascota provoca que con solo verla el animal sienta la necesidad de alimentarse, al asociar el plato con su ración de comida habitual
  • Cuando un bebé, repetidamente, ve su biberón y automáticamente reclama a su manera el quererlo para tomar su alimento

Si nos llevamos este planteamiento al escenario del marketing, podemos comprobar que existen multitud de productos y servicios que están enfocados a dar respuesta ante necesidades provocadas por los estímulos condicionados.

Al igual que planteamos en el post anterior, sobre los estímulos externos, si intentamos ir un poco más allá focalizando en el concepto y en la respuesta que puede dar una marca ante una de las variantes de estímulo condicional, podemos generar interesantes escenarios.

Por ejemplo, pensando que tipo de estímulo repetitivo podemos crear para determinar cualquier tipo de acción en el consumidor.

No estaría nada mal, ¿cierto?. Se trata de sencillos pensamientos en los que cotidianamente apenas pensamos, pero que están ahí esperando que las marcas puedan seguir generando nuevos escenarios. Piensa en ello.

Photo credit: freepik

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